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6.2.11

Milton Glaser explainig why he chose Graphic design over Architecture.

I was brought up in an enviroment in wich all the arts were very present: architecture, painting, sculpture, and creative writing. My father was a modern architect, and other modern designers were his friends. They were the people who influenced me. However, I quiclky came to the conclution that in architecture there is too much waiting and limited success. You have to get involved with to many other people–boards of directors, commitees–and an awful lot doesn't come to fruition. The best part of architecture seems be in the first hour or two, and from the on, it is trying to keep the project live.

With graphic design, I accomplish 95% of what I do, and there is a lot of it. It may have a short life because it is conceived, printed, and thrown away, but there is a great deal of variety–and a great deal of succes. That psychologically, is a much better existence, as far as I am concerned. Also, you are constantly learning from your clients–it is a free education to be a designer, instead of paying tuition, you are actually being paid to learn.

Milton Glaser

Design Dialogues

23.1.11

Una buena manera de explicar porqué en mi muñecas nunca quiero que encuentren un reloj

El tiempo del reloj de arena como medicamento

Ciertamente se encuentra muy difundida la comparación del corazón con el reloj, pero es una comparación errronea. El corazón no es un reloj y sus latidos nada tienen que ver con el tictac del reloj. El ritmo del corazón no es uniforme, su marcha no es monótona. Se asocia antes bien, al más ligero movimiento del cuerpo y del espíritu. El corazón es más duradero y elástico que un muelle de acero. Si lo tratamos como trata un buen jinete a su caballo, estaremos contentos con él durante noventa años y nos llevará a través de los angostos desfiladeros de las enfermedades y sobre sus avísmos. Lo único que no deberíamos hacer es imponerle a la fuerza el ritmo de los autómatas.
Cuando uno observa a esas pobres gentes que hoy andan buscando esparcimiento y que sin duda lo necesitan en grado sumo, le gustaría desearles que antes reflexionasen sobre dos cosas estrechamente relacionadas entre sí, a saber, el trabajo y el reloj. Si lo hicieran, evitarían vacaciones que lo único que hacen es prolongar el trabajo. Cuando al medio día del sábado corren en sus automóviles y en sus motos hacia los puntos más lejanos posible, se dedican luago allí a diversiones frenéticas y a última hora del domingo regresan llenando de ruido las ciudades, no han hecho otra cosa que prolongar su semana laboral de otras formas, tal vez más agotadoras todavía. No han salido del círculo mágico de los autómatas. No se han desligado del ritmo de los relojes.

Ernst Jünger: “El libro del reloj de arena”. Editorial Tusquet Editores, traducción Andrés Sánchez Pascual, Barcelona España, 1998. Pag.252


11.1.11

Posibildades

Wislawa Szymborska
1985

Prefiero el cine.
Prefiero los gatos.
Prefiero los robles a orillas del río.
Prefiero a Dickens a Dostoievsky.
Prefiero que me guste la gente
a amar a la humanidad.
Prefiero tener en la mano hilo y aguja.
Prefiero el color verde.
Prefiero no afirmar que la razón es la
culpable de todo.
Prefiero las excepciones.
Prefiero salir antes.
Con los médicos prefiero hablar de otra cosa.
Prefiero las viejas ilustraciones.
Prefiero lo ridículo de escribir poemas a lo
ridículo de no escribirlos.
En el amor prefiero los aniversarios que se
celebran todos los días.
Prefiero a los moralistas que no me
prometen nada.
Prefiero la bondad del sabio a la del
demasiado crédulo.
Prefiero la tierra vestida de civil.
Prefiero los países conquistados a los
conquistadores.
Prefiero tener reservas.
Prefiero el infierno del caos al infierno del orden.
Prefiero los cuentos de Grimm a las primeras
planas del periódico.
Prefiero las hojas sin flores a la flor sin hojas.
Prefiero los perros con cola sin cortar.
Prefiero los ojos claros porque los tengo
oscuros.
Prefiero los cajones.
Prefiero muchas cosas que aquí no he
mencionado
a muchas otras que tampoco he dicho.
Prefiero el cero solo al que hace cola
en una cifra.
Prefiero el tiempo de los insectos al tiempo
de las estrellas.
Prefiero tocar madera.
Prefiero no preguntar cuánto me queda y
cuándo.
Prefiero tomar en cuenta incluso la
posibilidad
de que todo tiene una razón de ser.