Ayer al caminar por mi gloriosa San Mike Chapultepec, me encontré con esta maravilla. Los cuida carros me contaron que hace unos meses pasó un camión y la maltrató tanto al cruzar por la calle que la delegación la cortó. Recordé que mis vecinas del departamento 1 rescataron parte de los troncos que quedaron para hacer atriles de macetas que se encuentran en la entrada de mi palacio.
Plantita noble, con ganas de vivir y reinventarse. Renacer hasta en las circunstancias que parecen heridas mortales.
Como dice el señor P. Cuac: Tenemos tanto que aprender de las plantas.