Mostrando entradas con la etiqueta Solo en la paciencia se puede ser dueño de si mismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Solo en la paciencia se puede ser dueño de si mismo. Mostrar todas las entradas

21.10.09

Les iba a contar...

pero encontré a alguien
que ya lo había contado antes
mejor que yo.

Cuando voy a trabajar es de noche...

Cuando voy a trabajar es de noche,
después amanece poco a poco,
hace mucho frío aún.
A menudo en el cine
me parece oír lluvia azotando el tejado,
como si no hubiese lugar
donde guarecerse.
Hoy alguien en un sueño dijo:
ten, en esta garrafa
hay agua limpia, por si toma moho
la del corazón.

De "Ella, los pájaros" 1993

Ovidio García Valdés


En este lado del monitor solo se trabaja y también se trabaja. Estoy convencida que nunca había estado en este tipo de trance laboral, no por lo intenso, ese tipo de presiones las he pasado (y peores). Esta vez es diferente, esta presión que tengo encima es gratificante, necesaria para ser y hacer lo que deseo, estoy cansada como pocas veces pero surgen más ideas, sueño con ellas y me corrijo, les juro que no exagero, sueño con mi trabajo y con mi vida. Como si no se detuviera nunca, como si el sueño fuera cuando me despierto. Así las cosas por este lado de la máquina, gastándome hasta los últimos diez centavos de vida que me da cada hora. Así mi vida.

Por supuesto, no puede faltar contarles cómo suena. Nada nuevo pero inspirador a madres para la gente que como yo, no sabe dormir, o talvez sea que el sueño que hago existir es la vida misma. Hoy me criticaron por usar recursos noventeros en el diseño... ¿será que estos morros tienen la culpa?, jiji, se me hace que voy a tener que cambiar a esto, a esto, o a esto como inspiración.

¡ACEPTO SUGERENCIAS! ¿qué es lo más dosmilero que han escuchado recientemente?

25.9.09

Rebecca Saxe: How we read each other's minds

"You fight your superficiality, your shallowness, so as to try to come at people
without unreal expectations, without an overload of bias or hope or arrogance,
as untanklike as you can be, sans cannon and machine guns and steel plating
half a foot thick; you come at them unmenacingly on your own ten toes instead
of tearing up the turf with your caterpillar treads, take them on with an open
mind, as equals, man to man, as we used to say, and yet you never fail to get
them wrong. You might as well have the brain of a tank. You get them wrong
before you meet them, while you're anticipating meeting them; you get them
wrong while you're with them; and then you go home to tell somebody else about
the meeting and you get them all wrong again. Since the same generally goes
for them with you, the whole thing is really a dazzling illusion empty of all
perception, an astonishing farce of misperception. And yet what are we to do
about this terribly significant business of other people, which gets bled of the
significance we think it has and takes on instead a significance that is ludicrous,
so ill equipped are we all to envision one another's interior workings and invisible aims?
Is everyone to go off and lock the door and sit secluded like the lonely writers do,
in a soundproof cell, summoning people out of words and then proposing that these
word people are closer to the real thing than the real people that we mangle with our
ignorance every day? The fact remains that getting people right in not what living
is all about anyway. It's getting them wrong that is living, getting them wrong
and wrong and wrong and then, on careful reconsideration, getting them wrong
again. That's how we know we're alive: we're wrong.
Maybe the best thing would be to forget being right or wrong about people
and just go along for the ride. But if you can do that, well, lucky you."


--Philip Roth, American Pastoral.

Vía: TED

19.5.09

Fauna Fenix

La Jacaranda debería ser el árbol oficial de la ciudad de México, si algún político se promocionara en sus promesas de campaña con plantar esos árboles por toda la ciudad se ganaba mi voto.

Ayer al caminar por mi gloriosa San Mike Chapultepec, me encontré con esta maravilla. Los cuida carros me contaron que hace unos meses pasó un camión y la maltrató tanto al cruzar por la calle que la delegación la cortó. Recordé que mis vecinas del departamento 1 rescataron parte de los troncos que quedaron para hacer atriles de macetas que se encuentran en la entrada de mi palacio.

Plantita noble, con ganas de vivir y reinventarse. Renacer hasta en las circunstancias que parecen heridas mortales.
Como dice el señor P. Cuac: Tenemos tanto que aprender de las plantas.

25.12.08

Mar envasado en mi

Llevo 4 días de esto que contarles: