9.3.09

Turista de mi propia vida

Así me siento
La frase la saqué de aquí, me identifiqué con el texto pero ahora me embarga un calorcito idiota que hace sombra a sentirme ese texto, aunque está, no se va, solo estoy medio embriagada de otro sentimientos y por mi que la borrachera nunca termine.

Contenta.

Así este fin de semana, hay poco tiempo y mucho que enseñarles.
Pero antes, siempre antes en personas, en cinco personas para ser precisa:
O. y A. no necesitan la foto, ni la historia, ellos están siempre y listo.
En orden de aparición y cuádrense:

M. el chico que es semilla y futuro para un México diverso (eso dice el himno de la UAM, no lo inventé yo). Premiado por ser de los doscientosypocos inteligentitos entre los 46'000 pelmazos que aproximadamente conforman las filas de la UAM. La computadora, la comida, la música de noche, el choche que no arrancaba, la foto con Lema, reír, manejar, la platica eterna sobre su próximo viaje largo a las Germanias. Él no lo sabe pero rescató algo que tenía medio extraviado, mi espíritu libre. Gracias M., fue emocionante ver como te dabas la mano con tu bro el Lema.
Como dato pilón: ¡La verrugota!. Duda general: Llega el chico/a de sus sueños, ente perfecto, como se lo pidieron al diosito en sus plegarias peeeeeeero, (sí, aquí viene el reto), tiene una verrugota, grande, con pelos y negra, todo es perfecto pero está la verrugota ahí, presente, bien instalada a medio cachete. Y el chico/a perfecto les dice; ¡dame la prueba de amoooooors! Besa mi verrugota, ¿Lo harían?


Luego C. Maravillosa dama que no se ahoga ni con palillos. Juimos al Eurojazz y mucha música, lugares gandallísimamente ganados pero que nos permitieron ver el coqueteo miradoso entre los músicos, harto chico guapo (me derrito por los pianistas), el ocaso, la perdida en las MarceloAvenidas cerradas, la platica eterna en pausa temporal. No hay foto de nosotras juntas ¡se los juro por la crisis! pero esta es mi mejor toma de la tarde.

And last but not least Paleloca. Cumplí uno de mis sueños, convivir con Paleloca como las primatas cercanas en edad, mente y sangre que somos. Tener a Paleloca en casa es reír y reír y reír. Despertar escuchándola cantar, baja bailando de su tapanco, te abraza, platica con Canela y en cuanto habla te hace reír. Admiro tanto a Paleloca. Ahora está en mi casa instalada pues está ayudando a pasear a conferencistos de Arquine y mi peligroplace es lo que le queda mejor ubicadito para que se mueva.

El museo de la ciudad de México, jazz tarde que se hizo danza contemporanea con ñoras mala onda y camarógrafas interrupcionistas, platica eterna de nuez, desayuno con O. y A. en al andalus, ver Benjamín Botones en harta pausa, me robó mis plumas y se veía tan guapa la cabrona, hacerle de comer, amor, amor, amor. ¡Paleloca rocks!


Y así fue, en cinco personas.
Luego regreso y es cuento más.
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