19.1.09

Amanteca desplumada

Estoy en un curso para aprender a ser Amanteca, solo que después del fin de semana de disipación que tuve a lo más que aspiro es a ser una Amanteca desplumada. ¡pf!, que bueno que solo se puede cumplir 30 una vez en la vida, les prohíbo a todos que cumplan años que conmemoran decenas tan seguido, es muy cansado.
Me gusta el término. La palabra me evoca a alguien que ama aunque no tiene mucho que ver. El término tiene su origen en que la gente de Amatlan eran los artistas que hacían el arte plumario.
Va una definición de un códice que me dieron hoy en mi clase.

Amanteca:
'El artista de las plumas finas'.
Íntegro, dueño de un rostro y un corazón. El buen artista de las plumas. Hábil dueño de sí. De él es humanizar el querer de la gente. Hace trabajos de plumas, las escoge, las ordena, las pinta de diferentes colores, las junta unas con otras el torpe artista de las plumas no se fija en el rostro de las cosas, devorador, tiene poco a poco a los otros.

Como el Guajolote de corazón amortajado en su interior adormecido burdo, montecino nada hace bien, no trabaja bien las cosas hecha a perder en vano cuanto toca.

Informate Sahagun, códice Maritense del real palacio. Fol. 116R.


¡Pf!, yo no iba a salir el sábado... antes que llegaran por mi estaba viendo la fiesta interminable. Debí haber tomado eso como un augurio. ¡Hasta llamé a mi papá en mi borrachera!, ¡pf!, estos fueron regalitos que me dejaron los asistentes de la fiesta después de haber huido a dormir, los encontré en la mañana, ¡gracias inmensas gracias a todos! Aunque debo admitir me causo mucho dolor reír tanto en ese estado.







Y para curarse esas crudas tóxicas, un café con vista al palacio:


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