22.8.08

Los 14

Antes de entrar a los quince hubo un evento que me marcó ‘La maldición de Morelia’ comenzó en la prepa a los 14 años, en la edad del cambio de ‘niña a mujer’, ese evento fue la raíz de mis atropelladas relaciones amorosas previas. No fue que tuviera mal tino en las elecciones, ni que tuviera poco interés en definir qué era lo que buscaba en el otro, tampoco mi inexperiencia, no, todo tenía una razón de fondo más intensa y diabólica.

El momento el que comenzó la desgracia fue cuando me dieron mi primer beso. Fue en la cafetería de mi prepa, recuerdo que había poquita gente por que nos estábamos volando clase con el pretexto que actuábamos en una obra de teatro y estabamos en ensayo. El individuo en cuestión era un sapo que es fecha que no encuentra quién le quite el hechizo pero en los días prepos era uno de esos sapos muy populares que todas querían descubrir si eran la que le quitaría el hechizo, feo a madres pero harto noviero y hasta eso simpático. No recuerdo los pormenores de la acción, mi memoria de teflón no permite que atesore esos invaluables instantes con tanto detalle. Se que fue un beso cortito poco baboso y cariñoso, no puedo criticar al tipo, hasta eso le hecho ganitas. Lo que me vino a desgraciar los siguientes 12 años con una maldición fue que mientras se daba el momento de la romanceada esto era lo que sonaba de fondo:

Si, lo admito, me dieron mi primer beso con ‘Morelia’, canción de Cristian que musicalizaba la entrada de una novela chaqueta que ya nadie recuerda. Protagonizada por Arturo Peniche y una fulana que talvez en su casa la conocen, ‘talvez’, no me atrevería a afirmarlo. Y aunque no atesoro esos momentos si recuerdo clarito que pensé, ¡tanto esperar y esta madre es la canción que me va a recordar este momento para toda la vida!... y así mesmito jue, es fecha que toda la vida apenas va en los 27 años y todavía recuerdo que esa fregadera era la que musicalizó ‘el momento’.

Y de ahí pal’real pura desgracia… bueno tampoco tan terrible, hubo sus momentos divertidos, muchos, pero nunca tuve un noviazgo fresa de esos en que llevas al novio a casa de tus papases y ves tele o sales con tus amigos y conocen al novio, no, pura cosa rara hasta ahora que parece que ya me topé con alguien que rompió la maldición Morelia y no está loco o es bipolar, ni me saca la bonita frase de no eres tú soy yo, tampoco le saco 3 cabezas de altura y tengo que lidiar con la crítica ajena, ni es el hermano del anterior, o me aplica la llave de ‘ahorita no puedo’, no me engaña con alguien y soy la última en enterarse, no se mete sustancias que hace que actúe raro o planea un viaje a Urbequiztania para estudiar las ratas de la cordillera norte durante 2 años ya que estoy enamorada idiotamente de él, no, no, no, ya todo normal, feliz, enamorada y correspondida e intentando dejar atrás los malos hábitos que me ha dejado el pasado Moreliano.

Aquí la primera estrofa de la maldición:
Cuentame cómo haces tú,
Para ver otra vez la luz
Enseñame a no depender
A ser libre y a creer
A estar sin ti.
Muestrame cómo se detiene
Este amor que me atormenta
¿Cómo vas a hacer para esconderte de mi u Morelia?

¡Piiiiiinche canción!
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