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28.3.09

Cronica antes del embellecimiento

Ayer bien chipi por los alemanes adoptados y ps comer helado de limón y jitomátes con limón y sal (la moda que reemplaza la ausencia de mandarinas) y ver amelia.

Hoy en la mañana ps la bicla:


Y de regreso en el aipos puesto en el shuffle que me toca la mejor canción para levantar ánimos chipilientos. Inténtenlo, siempre cura la chipi, si la tercer vez que repitan la canción no están bailando y brincando son anormales:



Luego desayuno con A. en los primos. Falto foto, eso que me comí estaba espectacular
y después Museo Tamayo, vayan a ver Chronicles of Absence, está harto interesante, hizo que medespeleara poquito con la instalación.

Y ahorita, como suuuuuuufro tantííííííííísimo voy a hacer el cliche femino por excelencia. Al salón de belleza! a que me den el mantenimiento completo, uña, corte, tinte y hasta alaciado uhuuuuuuuu... mañana... fotos del casorio, el nuevo luc y casi toda mi gente favorita junta. Yeah!

9.2.09

Caution hot!

Míen muskiiiiiii
reir ur trus trush
meis musk er Mshr rur
¡Mur mur murk!
¿se acuerdan del swedish chef? No recuerdo si lo pasaban en los muppets mexicanos; es de mis preferidos junto con Kermit, los viejitos amargues, Elmo, cookie monster y el conde contar.

La semana pasada me quemé la mano al intentar cocinar un arroz en la vaporera. La recargué en un mal sitio y me tiré encima la chiva esa con agua caliente. No me dolió mucho, el ardor fuerte solo duró un día y se calmo con remedios yerberosos. Ahora solo se ve como un conato de sida maligno combinado con una lepra fea o algo así como la piel de Roberto Palazuelos pero solo en el cachito que me quemé.

Soy torpe, eso está comprobadísimo pero nunca había sufrido un accidente de cocina severo. Se me salió el swedish chef que llevo en mi interior, ¡ni que!

25.9.08

Cupychick




La femme chocolat
Olivia Ruiz
...
C'est le temps des grandes métamorphoses

Au bout de mes lèvres entrouvertes
pousse un framboisier rouge argenté
Pourrais-tu m'embrasser pour me le couper...

Pétris-moi les hanches de baisers
Je deviens la femme chocolat
Laisse fondre mes hanches Nutella
Le sang qui coule en moi c'est du chocolat chaud
...

10.4.08

Sobre el corset



Mi abuela me regaló una de estas prendas y ahora la visto. Es negro, tiene un número indeterminado de ganchitos metálicos en la parte posterior que fungen como lo que anteriormente eran una agujeta que te iban ajustando poco a poco para que se fuera esculpiendo acorde a tu medida, a lo largo tiene en las costuras varillas que supongo que son plásticas pero rígidas (créanme en eso último) y 4 moñitos coquetos al frente. Desde que me lo dio me causó mucha curiosidad la prenda y me ha dado mucho que pensar. ¿Cómo harían para ponerse esto diario?, ¿Habría un plan B si no querías ponerte ese día el corset?, ¿Si te lo pones diario comes menos?, se me ocurren una infinidad de preguntas tontas…

Te obliga salvajemente a estar de-re-chi-ta… es el tormento perfecto para cualquier niña a la que su madre la amenace con que si no se para derecha algo malo le pasará. Afortunadamente no me da por desparramarme en mi sillita oficinistoide tan seguido, pero con la prenda puesta hasta el ‘tan seguido’ desaparece por completo y no es que te ajuste al grado de asfixia, por ahí no va la cosa; si se te ocurre adoptar otra postura el corset pareciera tener vida y moverse por si solo, es como si alguien mas te cargara por las axilas. Otro inconveniente es que todo se te desacomoda de lugar y no hablo solamente de los senos, no, hablo de ‘todo’, cualquier movimiento en falso es motivo de desacomodo, a ratos hasta siento que el ombligo está en el costado de mi cintura o en la espalda.

Pese a toda la incomodidad que les relato hay un asunto que no termino de entender; ¡porqué me gusta tanto la cochinada esta!, es como si te pusieras algo que inmediatamente sabes que te va a hacer poderosa, algo así como cuando Clark Kent se pone su traje rojiazul.
Rarísimo…