El primer sábado de cada mes se realiza en las parroquias la unción de los enfermos, el padre que oficiaba misa dijo que no se requiere estar moribundo para entrarle a la aceitada. Yo, por aquello del quién sabe, mejor no me puse nada. Desde que comulgué la primera vez, a mis inocentes 15 primaveras, no he vuelto a hacer ese tipo de rituales y en una de esas malas jugadas me confunden en el registro por alguien estirando la pata o me castigan por no entrarle a eso de los ritos y a mi me gusta esto de estar viva, no me veo todavía en mi etapa de fantasma jalapatas.






