13.9.09

Yo si fui

S. me marcó como a las 07.30 del sábado y me contó que no me marcó la noche pasada como habíamos quedado porque en un impulso no planeado se metió a ver el concierto de Yuri con su hermana y otras dos amigas. Ya había olvidado la fecha, la última vez que fui al auditorio a ver La hija del regimiento con H.K. apunté la fecha de sus conciertos y me dije que si no encontraba con quién ir me lanzaba sola pero lo había olvidado y el concierto ya había pasado. Tristeza. Al final de la conversación con S. me contó que el sábado era su segunda fecha y más me tardé en colgar, conseguir $300 para dos boletos y una date, pedirle un aventón a la O. mayor y quitarme la pinta de cruda que en pensar que lo haría. El concierto comenzaba a las 08.30, como mi date, la D.G. J. Cervera venía del sur, le dejé su boleto en la taquilla y pa'dentro, mucha señora bien arreglada, un par me ofrecían boletos de mil y quinientos pesos, que las habían plantado y les sobraba el boleto pero ps con date tuve que rechazar ese ofertón, para la próxima ya me la se y me lanzo para conseguir el bonito boleto bara-bara de las señoras plantadas.

El concierto comenzó puntual, nuestros boletos eran oficialmente los más alejados del escenario, estaba a 4 filas antes de llegar al techo del auditorio, a las pruebas fotográficas me remito. No importó mucho, la acústica fue magnífica y aunque vi la versión playmovil de Yuri había un par de pantallones que hacían bien el paro.

Ver el show de Yuri fue una experiencia muy diferente, los tiempos y la dinámica es muy particular, pasa mucho tiempo platicando de su vida, hasta se tomó como 20 minutos para presentarnos a su bebe, saluda a sus cuates, hace pausas largas y todo es temático. Son pequeños sets de dos a cuatro canciones y se cambia de nuevo de atuendo. Que les puedo contar, es todo lo que esperaba, canté casi todas las canciones aunque creo que solo me sabía bien como dos (mis compañeros de fila estoy segura que me odiaron por mis gritos a destiempo y desafinados), la pirotecnia, las pláticas en confianza de la Yuri y sus chistines ñoñales, los atuendos que fueron desde Troyanos de latex rojo hasta rumbera cruzando por investigadores a la Dick Tracy y una Geisha perdida ¡un deleite visual!, los buenos músicos, la voz bien educadita y potente, mucho baile... aparte les hizo arreglos diferentes a casi todas sus rolas. Ahhhhh que bonito... mi momento preferido fue cuando cantó este tragedión, les iba a dejar la versión en vivo en el auditorio pero ver a Alepsis Ayala como el marido ignorador está diver.



domingo de shopping de boletos de avión y pagos que me dan mello. Todo avanza, arriba, adelante. Como diría Ana Bárbara y para seguir en este plan tan elegante y sofisticado que me aventé en esta entrada: 'me asusta pero me gusta'
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