21.11.07

Sagrado

El concepto de lo sagrado, como algo digno de respeto o de veneración, acompaña al hombre desde las épocas más primitivas. Los pueblos prehistóricos indoeuropeos empleaban la raíz sak- y su forma sufijada sak-ro para nombra todo aquello que merecía su veneración y era, por tanto, objeto de rituales sagrados. Para denominar a aquellos que llevaban a cabo tales ritos, los indoeuropeos añadieron la raíz -dhot- (hacer) y formaron sak-ro-dhot que llegó a nosotros como sacerdote pasando por el latín sacerdos, -otis. Ovidio decía sacra alteram, patrem (el padre, otro objeto sagrado).

El hueso sacro, situado en la base de la columna vertebral y en la porción superior de la pelvis, era llamado por los latinos os sacrum (hueso sagrado), presumiblemente porque en tiempos anteriores a ellos, y probablemente en otras culturas, fue un hueso ofrecido a los dioses en sacrificios. Este sintagma latino es una traducción del griego hierón ostéon, del mismo significado y empleado para designar el mismo hueso.
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